jueves, 13 de septiembre de 2012

El poder de los laboratorios medicinales IX




Desde 1970 en la India la producción de genéricos podía ser comercializada en otros países pobres que, como en ese país, cuentan con una proporción de gente muy vulnerable al SIDA, como es la mayoría de los países del África subsahariana. En estas zonas se puede calcular una población infectada que supera los cincuenta millones de personas. La falta de estos medicamentos antirretrovirales produce una mortandad de más de tres millones de personas por año.
Dice la Dra. Teresa Forcades i Vila: “La industria farmacéutica india de genéricos ha sido hasta el momento fundamental para asegurar el acceso a los medicamentos a un porcentaje ínfimo pero creciente de la población de los países pobres. Especialmente el acceso a los medicamentos antirretrovirales necesarios para tratar la infección por HIV. Gracias a esta libre competencia que eliminaba el sistema de patentes, el precio del tratamiento se había reducido hasta el año 2004 de 1.500 a 150 dólares por persona y por año. Además, dado que no tenían que respetarse las patentes que obligaban a producir cada medicamento por separado, los laboratorios indios podían combinar los tratamientos múltiples en una sola pastilla”.
 
Esta posibilidad de combinar tres principios activos en una única pastilla posibilitó una baja de los costos que abrió la posibilidad de acceso a millones de personas que, de otro modo, hubieran encontrado una muerte segura en el corto plazo. Al mismo tiempo esta industria ocupaba hasta 2003 a 500.000 personas en más de 20.000 empresas. Éstas mediante trabajos a terceros incorporaba otros 2,5 millones de puestos de trabajo. Pero este proceso de crecimiento industrial farmacéutico fue fuertemente presionado por los laboratorios internacionales. La Organización Mundial del Comercio hizo sentir todo su peso. Como resultado de ello el gobierno de la India derogó la ley de 1970 y aceptó la imposición de las patentes de los grandes laboratorios. Lo cual produjo una decuplicación de los precios. A partir de 1995 la pequeña y mediana industria medicinal de la India soportó 8.926 demandas judiciales cuya consecuencia fue la pérdida de más de 7.000 patentes que ahora deberán afrontar el pago de las patentes internacionales.
El laboratorio Pfizer es hoy la mayor compañía farmacéutica, y uno de los conglomerados principales de los EEUU en el mundo. Su poder logró doblegar al gobierno francés ante la amenaza de retirarse de se país si persistía con sus demandas contra este laboratorio. La “pretensión” del gobierno francés fue poner coto a los precios abusivos que imponían en el mercado. Si un estado miembro de la Comunidad europea no pudo (o no quiso) vencer a este monstruo de medicamentos las conclusiones generales son obvias. La Dra. Forcades i Vila nos informa de un aspecto notable: “En el breve período que va del 2000 al 2003, casi la totalidad de las grandes compañías farmacéuticas pasaron por los tribunales de EEUU, acusadas de prácticas fraudulentas. Ocho de dichas empresas han sido condenadas a pagar más de 2,2 billones de dólares de multa. En cuatro de estos casos las compañías farmacéuticas implicadas –TAP Pharmaceutical, Abbot, AstraZeneca y Bayer- han reconocido su responsabilidad por actuaciones criminales que han puesto en peligro la salud y la vida de miles de personas”.
El pago de sumas astronómicas, que asustan, no hace palidecer a estos laboratorios puesto que recuperan con creces el riesgo corrido. Las mismas prácticas no son castigadas en los países más débiles de los cuales pueden extraer ganancias multimillonarias.