domingo, 10 de febrero de 2013

El amor en los tiempos de la globalización V




Tal vez, incursionar en el examen de una ambigüedad que gira en torno al concepto ‘amor’ pueda ayudarnos a comprender un poco más el tema propuesto en estas notas. Tomemos algunas reflexiones de Erich Fromm[1] (1900-1980), una personalidad académica de indudable y bien ganado prestigio. En su libro El Arte de Amar (1956), propone diferenciar dos sentimientos: el enamoramiento y el amar. Dice que se puede hablar de enamoramiento cuando se siente una fuerte atracción al conocer a alguien, ante quien se dejan caer las precauciones habituales con las que se acerca a otras personas y se entrega sin reparos. Esta persona recibe un impacto que lo inhabilita para ejercer, sobre la otra persona, ninguna forma del análisis crítico. La idea que se forma de ese otro/a lo convierte en una figura “casi perfecta”. Enamorarse no debe ser entendido, entonces, como una actitud reprochable. Por el contrario, es maravilloso, siempre que se sepa que es sólo el principio de una relación que transitará por un largo camino.    
Cuando esa relación permanece en el tiempo, y los sentimientos se conservan, los pensamientos se han ido puliendo,  han ido avanzando, madurando, profundizando, se tornan  más íntimos, empieza a tomarse conciencia de que, por fin, se ha realizado una verdadera conexión con alguien. La felicidad y la alegría son   tonos que colorean la vida y se expresan en el buen humor. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amar. El amar demanda conocer a la otra persona, requiere tiempo, reconocer los defectos del ser amado, ver lo bueno y lo malo de la relación, y amar a pesar de ello, con el compromiso de ambos de ir perfeccionando esa relación a lo largo del tiempo. Por ello el verdadero amor no es ciego. El amor no niega los defectos, los acepta, con la conciencia clara de que quien ama tampoco es perfecto.
Fromm corona sus palabras con esta frase, cargada de profunda sabiduría: «Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados». El enamoramiento puede ser el comienzo de algo más importante, pero nada garantiza que así suceda. Muchas veces, la ceguera previa es un obstáculo que impide comprender que se está enamorado de una persona ideal, construida en su conciencia, pero alejada de la realidad de quien recibe ese sentimiento. Por ello afirma:
Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones, cuando la magia de haber conocido a alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta de que no es tan perfecta como pensaban. El amor verdadero está basado en la realidad, no en un sueño de que encontraste a tu príncipe azul o a tu princesa encantada.
De ello se desprende que el enamoramiento es una conducta que tiene muchos componentes adolescentes, que reflejan inmadurez, poca conciencia de cómo evaluar los sentimientos y otorgarles su justa dimensión y su densidad. El enamoramiento, cuando se convierte en una actitud que es forjada por la presencia de diferentes personas y que se disuelve con mucha ligereza, puede convertirse en una patología. El personaje de esa práctica padece el engaño que lo lleva a creer lo que no es, en adjudicarle a su creación las cualidades proyectadas a través de su utopía.
Como método sencillo, extraído de la experiencia cotidiana, para detectar un enamoramiento, se puede proponer un juego: pedirle a la persona que dice amar que enumere las razones que sustentan ese sentimiento. Si responde algo estúpido y/o irracional del tipo: “Lo quiero, porque tiene los ojos más verdes del mundo”, “Me encantan sus manos tan fuertes” o “Adoro ese lunar que tiene”, “Me enloquece el hoyito que se le hace junto a la boca cuando sonríe”, esa persona está enamorada. Si, en cambio presenta una lista de virtudes loables, como que es una buena persona, considerada, sincera, inteligente, amante, trabajadora, solidaria, compañera, etc., es muy probable que la ame.


[1] Psicoanalista alemán. Se licenció en Sociología y Psicología, en la Universidad de Heidelberg. Sus investigaciones fueron publicadas en varios libros de muy importante repercusión mundial.