domingo, 18 de mayo de 2014

La democracia en peligro XV



Hemos tenido la oportunidad de analizar y comprender los mecanismos, a veces tortuosos, mediante los cuales la elite financiera estadounidense dominante ha decidido cuáles son los caminos por donde avanzará ese país en el futuro próximo. Tales decisiones implican tomas de posición respecto de los modos y las políticas por implementarse en el gobierno de la cosa pública[1]; de allí, las consecuencias observables con una mirada crítica: la situación social, política, económica y cultural en la que se encuentra hoy.
Los resultados políticos de un país con destino imperial —como ellos lo han definido— tendrán necesariamente repercusiones dentro del espacio internacional en el cual reina su poder. El tipo de democracia formal, recortada por el poder de esa minoría (el 1% la define los occupy[2]), ya analizada anteriormente, intentará reproducir ese modelo para hacer más coherente y gobernable el mundo  influenciado por sus intereses geoestratégicos.
Deberemos, entonces, dirigir nuestra mirada hacia aquellos centros de decisión para averiguar quiénes son los gurúes, los think tank (‘tanques de pensamiento’); qué sostienen, para que podamos avanzar en la detección de los mecanismos con los cuales pretenden asegurar la su influencia en los países definidos como parte de su área de  intereses.
La redefinición del contexto político a partir de la década de los noventa: comienzo de la crisis generada por las políticas neoliberales; el desgaste de la figura del país del norte como gendarme del mundo; la aparición de poderes desafiantes (Rusia y China, entre otros) obligan a un replanteo de sus políticas. Las nuevas definiciones nos permitirán comprender por dónde circulan las nuevas políticas.  
El empate nuclear ha postergado cualquier intento de guerra atómica de resultados imprevisibles. El costo y los malos resultados de las incursiones en Irak, Afganistán y otros imponen retrasar el poder duro como recurso de última instancia. Aparece, entre algunos de sus mejores intelectuales, la iniciativa de un nuevo concepto: el poder blando. Comprenderlo abre una puerta para comenzar a ver la nueva cara del poder internacional. Con ese objetivo, apelaremos a las opiniones de investigadores que han dedicado a ello su actividad profesional y han denunciado esos manejos encubiertos.
¿Cómo se define este concepto? Stella Calloni, periodista y escritora argentina, Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí, fue corresponsal de guerra en América Central y se especializó en política internacional. En un artículo publicado el 6 de octubre de 2012, en el que analiza la relación entre los Estados Unidos y América Latina, dice:
Golpe blando es el nuevo nombre que se utiliza en los Estados Unidos para mencionar las acciones desestabilizadoras utilizadas por el poder económico, con apoyo extranjero, y de los viejos elementos de las dictaduras militares y policiales. Ya no resulta imprescindible sacar las Fuerzas Armadas a la calle: se van minando lentamente las bases de un gobierno popular, cuando se ha logrado controlar la mayoría de los medios de comunicación.
El intelectual francés, investigador de la política exterior de los Estados Unidos, Thierry Meyssan, presidente fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace (Eje por la Paz), denuncia a uno de los creadores de la estrategia del poder blando. Se refiere a Gene Sharp, quien propone en 1983 el Programa sobre las Sanciones No Violentas en el Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard. Allí desarrolla sus investigaciones, en el marco de las ciencias sociales, sobre las posibilidades que ofrece la utilización de la desobediencia civil por parte de la población de Europa occidental, a partir de una  hipótesis de invasión de las tropas del Pacto de Varsovia (Unión Soviética y aliados). En la misma época, funda en Boston el Albert Einstein Institution con la doble misión de financiar sus investigaciones universitarias y de aplicar sus modelos a situaciones concretas.


[1] Se puede consultar, en la página www.ricardovicentelopez.com.ar, Crisis financiera del sistema capitalista y El control de la opinión pública.
[2] El movimiento Occupy es una organización de protesta contra la desigualdad social y económica. Su objetivo principal es lograr relaciones económicas y políticas menos verticales y jerárquicas, y distribuir mejor la riqueza. El Movimiento Occupy Wall Street es un movimiento social de protesta contra las corporaciones financieras.