domingo, 16 de marzo de 2014

¿Qué se oculta debajo de ciertos debates? IX



Agrego a estas notas los análisis de una reconocida autoridad académica: el doctor Bernardo Kliksberg. Si bien sus pergaminos son ampliamente conocidos en gran parte del mundo, por esas no tan extrañas cosas de los medios de comunicación, es casi un anónimo para el ciudadano de a pie. Por tal razón voy a presentar, como aval de lo que escribe, una síntesis de sus antecedentes:
Se graduó en cinco carreras universitarias, dos de ellas doctorados. Es Doctor en Ciencias Económicas y en Ciencias Administrativas, además de Licenciado en Sociología, Licenciado en Administración y Contador Público egresado de la Universidad de Buenos Aires. Científico social, reconocido mundialmente como fundador de una nueva disciplina: la Gerencia Social y como pionero de la "Ética para el Desarrollo", el Capital Social y la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Ha sido distinguido con varias decenas de doctorados honoris causa, por universidades de múltiples países. Entre ellas, por la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Universidad Rey Juan Carlos de España, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos del Perú, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Autónoma de Nuevo León de México. La más reciente obra del autor, Ética para empresarios, fue traducida al inglés y al mandarín. Ha sido asesor de más de 30 países y de organismos internacionales como entre otros ONU, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNESCO, UNICEF, Organización Internacional de Trabajo, Organización de Estados Americanos, Organización Panamericana de la Salud, OISS, OEI. Designado en Septiembre de 2013 por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, como integrante del Comité Directivo del Alto Panel de Expertos en Seguridad Alimentaria, conformado por "15 expertos prominentes" designados por su trayectoria personal.
Lo que no se dice en América Latina, al menos de parte de políticos de derecha y de otros con pretensiones de ser gobierno, pero que se dice en voz alta en Europa y en la derecha estadounidense, es que para salir de la crisis es necesario aplicar ajustes presupuestarios que reduzcan las políticas sociales. Esas políticas, que los organismos financieros internacionales están exigiendo a los gobiernos de Grecia, Italia, España, y que comienzan a avanzar en Francia y el Reino Unido, ya están mostrando sus consecuencias. El doctor Kliksberg lo explica de este modo:
Las políticas de austeridad están teniendo efectos silenciosos, que son ignorados por los análisis económicos ortodoxos. Examinando 31 países europeos, Eurostat [la oficina estadística de la Comisión Europea], encontró que en 24 de ellos disminuyó el número de hijos en la recesión, siguiendo los patrones vigentes de fertilidad. “Dejaron de nacer” 189 mil niños. La situación económica fue determinante. La recesión desencadenada por las políticas de austeridad implosiona familias y destruye personas. Los suicidios subieron en los últimos dos años en un 23% en Grecia y un 15% en Italia. En España, han alcanzado un 8%. En Grecia subió en el 2010 la incidencia de sida en un 50% respecto de 2001. Influyeron los fuertes cortes en los servicios de salud. También el alcoholismo sube con la recesión. En Estados Unidos, en el período de recesión reciente, aumentó casi un 20% con todo tipo de efectos regresivos sobre la salud.
Comenta el alto desempleo como un factor que perjudica la salud. Por otra parte, no acepta las autocríticas de los informes del FMI que señalan que ese organismo y la Comisión Europea “subestimaron el impacto recesivo de las políticas de ajuste en Europa en un 300%”, puesto que no han propuesto cambios y las víctimas siguen amontonándose. Se pregunta y se responde:
¿Por qué continúan aplicándose políticas cuyo balance humano es tan desastroso? ¿Por qué son defendidas tan ardientemente? ¿Quiénes ganan con ellas? Al uno por ciento más rico le ha ido muy bien en los climas económicos ortodoxos. La desigualdad aumentó en los principales países desarrollados. En EE.UU., el uno por ciento más rico absorbió, entre 2002 y 2007, dos tercios del aumento de los ingresos. Las fuentes básicas de su enriquecimiento requieren de Estados mínimos, supresión de regulaciones y mercados donde se pueda hacer lo que sus actores más poderosos quieran.
El doctor tiene autoridad para denunciar aquello que muchos otros callan, ocultan, distorsionan o publican fragmentado para que no se establezcan correlaciones, etc. Queda, entonces, al descubierto lo que se esconde.