domingo, 6 de abril de 2014

La democracia en peligro III



En una reciente conferencia (4-2-14), el doctor Noam Chomsky[1] (1928) se refirió a esta etapa de la crisis social y a la existencia de la Comisión Trilateral, como promotora de esas políticas, para argumentar sobre el riesgo de un futuro en manos del neoliberalismo. Lo hizo con estas palabras:
Por el lado de la izquierda liberal del establishment, tenemos un libro llamado The Crisis of Democracy: Report on the Governability of Democracies to the Trilateral Commission, compilado por Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki (New York University Press, 1975) y patrocinado por la Comisión Trilateral, una organización de personalidades internacionales. Casi toda la administración Carter se reclutó entre sus filas. Estaban preocupados por lo que ellos llamaban la “crisis de la democracia” y que no dimanaba de otra cosa que del exceso de democracia. En los 60, la población –los “intereses especiales” mencionados— presionaba para conquistar derechos dentro de la arena política, lo que se traducía en demasiada presión sobre el Estado: no podía ser. Había un interés especial que dejaban de lado; es, a saber, el del sector gran-empresarial, porque sus intereses coinciden con el “interés nacional”. Pero los “intereses especiales” causaban problemas, y estos caballeros llegaron a la conclusión de que “tenemos que tener más moderación en la democracia”: el público tenía que volver a ser pasivo y regresar a la apatía. De particular preocupación les resultaban las escuelas y las universidades, que, decían, no cumplían bien su tarea de “adoctrinar a los jóvenes” convenientemente: el activismo estudiantil –el movimiento de derechos civiles, el movimiento antibelicista, el movimiento feminista, los movimientos ambientalistas— probaba que los jóvenes no estaban correctamente adoctrinados.
Este viejo luchador sintetiza las ideas y los métodos de la derecha internacional para el logro de sus objetivos. Denuncia algo que no aparece habitualmente en los estudios sobre el tema: la necesidad del adoctrinamiento de los jóvenes en los lineamientos generales de la Comisión, para lo cual las instituciones educativas deben ser el instrumento de esa tarea imprescindible. El doctor Marcos Roitman[2] (1955) examina las consecuencias de la implementación de estas políticas:
Durante 30 años, desde los 70 del siglo XX, los países de la región, con excepción de Cuba, abrazaron el ideario de una segunda modernización, imbuidos de un discurso mesiánico enraizado en los principios de la economía de mercado y en la crítica a la democracia social. Sus ideólogos presentaron el proyecto como parte de la refundación del capitalismo en medio de una crisis económica de hondas proporciones. La estanflación, fenómeno que une inflación y recesión, pareció ser el principio del fin del Estado de bienestar, y sobre sus ruinas se articuló un proyecto político destinado a cambiar los acontecimientos: sustituir la vieja clase dominante y la burguesía nacionalista. Se requería una nueva elite dirigente y empresarial sin apego a valores ideosincráticos y culturales nacionales, con desprecio hacia las políticas públicas, abiertamente antiestatal y de ideología anticomunista.
Se puede comprender que el dictado de las políticas condensadas en el Consenso de Washington habían logrado lo que se proponían: una parte importante, casi excluyente, de la dirigencia de los países del capitalismo occidental se sometió a esas directivas y las implementó con las consecuencias ya conocidas. Una nueva cultura, sostenida por un liberalismo robustecido y adaptado al sistema global, se presentaba como la superación del debate entre el capitalismo liberal y el socialismo real: el neoliberalismo. El triunfalismo desatado por la caída de la Unión Soviética requería una fundamentación ideológica.



[1] Lingüista, filósofo y activista estadounidense; profesor emérito de Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX.
[2] Académico, sociólogo, analista político y ensayista chileno-español, doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid; profesor titular de Estructura Social de América Latina, Estructura Social Contemporánea y Estructura Social de España en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.